El copywriting web consiste en conectar con el usuario a través de las palabras para transmitir un mensaje. Ese mensaje puede ir orientado a vender un producto o servicio o a conseguir suscriptores.

Dependiendo de las palabras que utilicemos, podemos influir más o menos en el usuario. Es posible que logremos conectar con él y captar su atención, o aburrirlo y hacer que se marche.

¿Para qué usar el copywriting web?

Para conseguir que las palabras que uses te permitan conectar con tu cliente. Sólo cuando construimos relaciones a través de las palabras podemos conseguir resultados.

Tu cliente necesita que sepas que estás ahí, que eres diferente, que no eres uno más, que puede mantener una conversación contigo. Todo eso no se logra fácilmente en un medio como Internet. Necesitas usar las palabras adecuadas para construir esa relación.

redactor SEO

Qué es un redactor SEO y en qué se diferencia de un copywriter

Con frecuencia se hace la diferencia entre los redactores SEO y los copywriters. El redactor SEO está más preocupado por mencionar una serie de palabras clave en los textos. Los copywriters ponen más interés en conectar con el usuario y utilizar un lenguaje persuasivo. Ambos enfoques no son incompatibles.

Si alguien escribe pensando en las personas, acabará gustándole a Google. Aún así, pensar en las personas implica también conocer las palabras que éstas usan para referirse a los temas que les interesan. Cuando alguien escribe pensando en Google, tiene que tener en cuenta que los textos robóticos no funcionan. Un texto SEO tiene que estar pensado también para las personas. Tus artículos de blog tienen que enganchar al lector.

En este post quiero conozcas la diferencia entre estos dos enfoques a la hora de redactar un artículo y de qué forma te puede ayudar un redactor SEO.

faltas de ortografía

8 consejos para evitar faltas de ortografía en tu página web

Todo el mundo puede cometer faltas de ortografía en algún momento. No es cuestión de saber o no saber escribir. Pueden ser descuidos, prisas, pequeños vicios que hemos ido adquiriendo con el tiempo… O puede, incluso, que sea porque estás escribiendo en una lengua que no es tu lengua materna.

Pero de cometer alguna que otra errata a equivocarse continuamente hay una diferencia sustancial. Una falta de ortografía, si no es muy descarada, puede pasar inadvertida. Un texto lleno de faltas por todas partes, en cambio, deja con un mal sabor de boca.

El lector empieza a cuestionarse si el autor realmente sabe de lo que habla. O si la empresa que ha escrito ese post, ese correo electrónico, ese texto de su web… es realmente una empresa seria.